Árboles de hasta 100 años buscan sobrevivir a las obras del tren en Querétaro

Algunos de los árboles que hoy forman parte del paisaje de Querétaro tienen más historia que muchas de las personas que los contemplan todos los días.
Hay fresnos que alcanzan los 80 años de antigüedad y otros ejemplares que podrían llegar al siglo de vida. Ahora, su permanencia está en el centro de la preocupación de ciudadanos y grupos ambientalistas ante las obras del tren México-Querétaro.
Para conocer exactamente qué hay en la zona y dónde se encuentra, nació “Telar Verde”, un proyecto ciudadano que busca construir un inventario de los árboles del Parque Alcanfores y áreas cercanas.
La primera tarea será identificarlos uno por uno.
Con apoyo de drones, los participantes pretenden georreferenciar los ejemplares, registrar su especie y ubicación y posteriormente colocarles un listón que permita reconocerlos.
El objetivo es tener un mapa de la riqueza arbórea antes de que avancen los trabajos ferroviarios y contar con información que permita determinar qué árboles podrían verse afectados.
Ricardo González, de la asociación civil Sheriff Verde, señaló que actualmente no existe un registro de los ejemplares de la zona y expresó preocupación por la tala que ya habría comenzado.
El proyecto también pone sobre la mesa la compensación ambiental. De acuerdo con la norma citada por los integrantes de “Telar Verde”, la reposición contempla 10 árboles por cada ejemplar pequeño talado y 20 por cada árbol grande.
Mientras las obras avanzan, ciudadanos intentan responder una pregunta básica: ¿cuántos árboles hay, qué edad tienen y cuáles podrían estar en riesgo?



