El calor no da tregua y en Querétaro ya dejó una cifra que obliga a tomar precauciones: cuatro casos de golpe de calor y una persona fallecida durante la actual temporada de altas temperaturas.
De acuerdo con la Secretaría de Salud del Estado (SESA), entre el 22 de marzo y el 14 de agosto de 2026, los casos se han presentado en Arroyo Seco, Huimilpan, Jalpan de Serra y Tequisquiapan, con un caso en cada municipio.
A esta lista se suma una quemadura solar registrada en el municipio de Querétaro y la defunción por golpe de calor ocurrida en Jalpan de Serra.
La alerta no es exclusiva de Querétaro. A nivel nacional, hasta el 12 de agosto se contabilizaban 710 casos de deshidratación, mil un casos de golpe de calor y 63 quemaduras, además de 90 defunciones por golpe de calor y cinco por deshidratación.
¿Cuándo el calor se convierte en una emergencia?
El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura. En casos severos, la temperatura corporal puede superar los 41 grados Celsius y poner en riesgo la vida.
Hay señales que no deben ignorarse: respiración acelerada, ausencia de sudoración pese al calor, dolor de cabeza, ritmo cardíaco elevado, confusión o alteraciones de la conciencia, náuseas, vómito, calambres y convulsiones.
Los menores de cinco años y adultos mayores de 60 están entre los grupos que requieren mayor atención.
Agua, sombra y sentido común
SESA recomienda mantener una hidratación constante, utilizar ropa ligera y de colores claros, preferentemente de algodón, y evitar actividades físicas intensas durante las horas de mayor temperatura.
También hay una advertencia que parece sencilla, pero puede salvar vidas: nunca permanecer dentro de un vehículo estacionado o cerrado, aunque sea por unos minutos.
La dependencia recomienda además evitar alcohol y bebidas energizantes, hacer pausas frecuentes durante trabajos o actividades físicas y buscar sombra ante cualquier sensación de mareo.
Para quienes salen de casa, el paquete básico contra el sol incluye protector solar, gorra o sombrero, lentes de sol y sombrilla.
Y antes de subir al automóvil, hay que ventilarlo. El interior de un vehículo puede acumular temperaturas extremas durante esta temporada.
¿Y si ya hay deshidratación?
Cuando el organismo pierde más líquidos de los que recibe, aparece la deshidratación. Puede afectar a cualquiera, pero nuevamente los menores y adultos mayores son quienes enfrentan mayor riesgo.
Ante un cuadro de deshidratación, se recomienda iniciar la reposición de líquidos y electrolitos con Vida Suero Oral, disponible gratuitamente en los Centros de Salud.
Debilidad, dolor de cabeza, náusea, taquicardia, piel caliente y seca, saliva espesa, mucosas secas, confusión o llanto sin lágrimas son algunas señales de alerta.
Y aquí no hay que esperar a que “se le pase”.
Si una persona presenta piel caliente y seca, confusión, pérdida del conocimiento, vómito, falta de aire o dificultad para respirar, debe recibir atención médica inmediata.
El mensaje de Salud estatal es claro: la temporada de calor todavía exige cuidados y el golpe de calor puede avanzar rápidamente. Mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y reconocer las señales de alarma puede hacer la diferencia.

