Infartos, principal causa de muerte en Querétaro

El corazón sigue siendo uno de los principales focos rojos para la salud de los queretanos. En el marco del Día Mundial del Corazón, la Secretaría de Salud del Estado advirtió que las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la principal causa de mortalidad en la entidad, con los infartos de miocardio entre los padecimientos que más vidas cobran.
La titular de la dependencia, Martina Pérez Rendón, señaló que los infartos provocan entre 3 mil y 4 mil muertes al año en Querétaro.
La cifra representa aproximadamente una cuarta parte de las cerca de 12 mil defunciones anuales que se registran en el estado por diferentes causas.
El problema no es exclusivo de los adultos mayores
Aunque tradicionalmente los problemas cardiovasculares se relacionan con edades avanzadas, las autoridades de salud advierten que en Querétaro los infartos tienen una incidencia importante a partir de los 40 años, alcanzando también a adultos jóvenes.
Además, los registros señalados por la Secretaría de Salud muestran una afectación similar entre hombres y mujeres, por lo que el riesgo cardiovascular no puede considerarse un problema exclusivo de un solo sector de la población.
Los factores que ponen al corazón contra las cuerdas
Hipertensión arterial, diabetes, obesidad y niveles elevados de colesterol y triglicéridos forman parte de los principales factores asociados con las enfermedades cardiovasculares.
A ellos se suman hábitos que pueden incrementar el riesgo, como el sedentarismo, tabaquismo y una alimentación desequilibrada, particularmente cuando existe un consumo elevado de grasas y azúcares.
El llamado de las autoridades de salud apunta hacia la prevención: conocer y vigilar periódicamente la presión arterial y los niveles de glucosa, mantener actividad física y adoptar hábitos de alimentación más saludables puede contribuir a reducir los factores de riesgo.
En un estado donde miles de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el corazón, la prevención vuelve a colocarse como una de las principales herramientas para detectar a tiempo los riesgos y evitar que un problema silencioso termine convirtiéndose en una emergencia.



